7 Hábitos para ser más feliz sin dedicar tiempo.

Creo que en este post estoy obligado a redefinir que es la felicidad.

Tenemos que entender que la felicidad, no es una cosa que nos de ni nos quite nadie, ni nada, tú te la das y tú te la quitas. Si esperamos que nuestra felicidad venga de lo que tenemos, de lo que somos, de nuestra reputación, estamos buscando en el lugar equivocado. Igual que si intentamos substituirla por sensaciones más efímeras, como las compras, las drogas o la televisión.

Tampoco debemos confundir la felicidad con estados de ánimo, como cuando gana tu equipo de futbol, apruebas un examen o tu hijo realiza una proeza. Es algo más profundo.

Buda definió la felicidad como ausencia de sufrimiento, y creo que es bastante acertada. Yo personalmente diría que la felicidad es algo que viene, si creas las condiciones idóneas para que esta venga, algunas de las condiciones, las he redactado en los siete pasos que vamos a ver a continuación. Yo las he experimentado y a mi me ayudan mucho, además de no tener que hacer nada que te consuma tiempo extra de tus tareas rutinarias.

1. Apaga el móvil.

No es casualidad, que desde que las pantallas fueron estando más presente en nuestro día a día, se ha ido incrementando a la par enfermedades como la depresión, el estrés o la ansiedad. Las pantallas nos desconectan de nosotros, crean dependencia y nerviosismo. De hecho una investigación de Brain Drain (“Fuga de cerebros: la mera presencia de su propio teléfono inteligente reduce la capacidad cognitiva disponible»), demostró que aunque el teléfono este apagado, el nerviosismo a recibir una posible notificación o la necesidad de mirarlo, ya hace que seamos menos productivos, nos concentremos menos y nos cause estrés.

Estar desconectados de esta tecnología o usarla lo menos posible, nos ayuda y mucho a estar más en paces con nosotros mismos.

Estoy realizando actualmente un curso, en el cual ayudo a la gente a desintoxicarse de la adicción al móvil. Solo deciros, que es más adictivo que algunas drogas ilegales.

2. Busca el sol

Otro fenómeno que muchas veces descuidamos, pero es súper importante. Busca el sol siempre que puedas. El sol hace que nuestro cuerpo fabrique vitamina D, y esta, hace que absorbamos los minerales. Esencial para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Elige siempre ponerte al sol, tomando un café, comiendo o haciendo deporte, intenta buscarlo.

En verano es conveniente que los primeros 15 minutos de exposición al sol sean sin protección solar, pero luego si piensas estar más rato, es recomendable ponerse protección.

3. Simplifica.

Menos es más, muchas veces tenemos tantas cosas que hacer y por hacer, que nuestro cerebro se colapsa, ya que este solo admite un numero pequeño de tareas pendientes.

En la época que nos ha tocado vivir, hay millones de cosas por hacer y experimentar y todo esta al alcance de nosotros. Por esta razón es normal que a veces nos sintamos perdidos y a veces saturados. Aprende a decir que no a lo que no te apetezca, o dejar de lado algunas cosas que no te llenen. La vida es muy corta, para estar haciendo cosas con las que no te sientes cómodo, solamente por agradar a los demás o por compromiso. Prioriza y descarta lo que ya no quieres en tu vida.

Apuntar todas las tareas en un papel, para visualizarlas y descargarlas de tu mente, también ayuda a simplificar y poner el foco en lo importante.

Esto ayuda a vaciar tu cerebro, y siempre que no te acuerdes, que tienes que hacer, lo puedes consultar. Las agendas, los recordatorios y las notas son un gran invento.

Planifícate el día la noche antes, haz listas para la compra, libros que leer, películas que ver en un futuro… Ponte los recordatorios en la agenda y de esta manera tu mente podrá descansar.

Pensar “Me tengo que acordar de…” es un olvido asegurado.

4. Obvia las cosas que no puedes cambiar.

Hay cosas que dependen de nosotros y hay otras que no. Esto parece una chorrada, pero pasamos la mayor parte del tiempo preocupados por cosas que no podemos controlar ni cambiar. Haz una lista con las cosas que te preocupan y no puedes cambiar, luego haz otra con las que si que puedes.

Te doy algunas pistas.

Cosas que no controlo

· Mi reputación.

· El futuro.

· El pasado.

· Mis amigos.

· Familiares.

· Compañeros de trabajo.

· La economía global.

· Política.

· Morir.

· Sociedad.

· La gente.

Cosas que sí que controlo

· Mis pensamientos y creencias.

· Mis reacciones.

· Mis decisiones.

· Mi actitud.

De esto podemos sacar una reflexión clara, ¿dónde debemos poner el foco?, en nosotros. Se tú el cambio que quieres ver en los demás. Actúa allí donde puedes, por que si luchas por cambiar cosas que no controlas, acabaras agotado y frustrado, por no conseguir tu objetivo.

Si por ejemplo tienes que dar un monologo humorístico, tu intención es que el publico se ría. Sin embargo si te centras en hacer reír al público, que es algo que no puedes controlar, te producirá sufrimiento y frustración. Por el contrario, lo que si que puedes hacer es sonreír y pasártelo bien tú. De esta manera estarás siendo el referente de tu público.

5. Respira.

Como quieras y cuando quieras, pero respira. En la cola del supermercado, antes de dormir, al levantarte de la cama, mientras esperas el autobús… La prioridad para nuestro cuerpo es el oxigeno. De hecho podríamos estar un mes sin comer, una semana sin beber agua, pero no podríamos estar más de 5 minutos sin respirar. Se ha demostrado que la respiración oxigena el cerebro y nuestros órganos, haciendo que estos funcionen mejor, produciendo así una sensación de satisfacción, energía y felicidad.

Activa también nuestro sistema parasimpático, que es el encargado de relajarnos, tener una buena digestión y ayuda a tener un sueño más profundo.

Intenta siempre que la exhalación sea más larga que la inhalación cuando lo hagas conscientemente.

6. El camino es la meta.

Muchas veces olvidamos el camino cegados por la meta. Esto sucede en muchos ámbitos de nuestra vida, desde un objetivo profesional, hasta el simple hecho de ir del supermercado a casa, vamos con el piloto automático y rápido por que el objetivo es llegar a casa. Llevar tu atención a lo que estas haciendo y disfrutar del camino, aunque sea el de casa al trabajo. Disfruta de cada momento como si fuera el último y olvídate de la meta, pues esta deja de ser el objetivo cuando te fundes con el presente de tu acción. En lo sencillo está la belleza.

Un estudio publicado en Sciencemeag, decía que las personas pasamos el 47% del tiempo en pensamientos relacionados con el pasado y con el futuro. Y estamos ausentes en el presente, el único lugar donde existe la vida. Tendemos a pensar que la felicidad o el bien estar es cosa que está por venir, pero lo cierto es que nunca llega. La felicidad puede estar en el lugar más insospechado, pero siempre será aquí y ahora.

7. Agradece.

Agradecer todo lo que nos brinda la vida, agradecer nos torna humildes. Agradezcamos que estamos aquí experimentando, agradezcamos cada mañana por ver la luz del sol, agradezcamos poder tener una casa, alimento y por tenerte a ti mismo.

Pero también debemos que agradecer lo “malo” que nos trae la vida, por que es lo que necesitamos para sanar, para aprender, para experimentar. Por que la persona que eres hoy es gracias a lo “malo” que has vivido y como lo has integrado.

Agradece sin pedir nada a cambio, sin esperar nada a cambio. Agradece, por que agradecer sana el pasado y sana el futuro y hace que estemos más en paz con nosotros mismos.

Hombre en la montaña.

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